El Colegio

Más de 500 años de historia

Compromiso con los ciudadanos y la justicia

En el año 2012 se celebra el 500 aniversario de la constitución de la primera corporación de procuradores.

En Cataluña, el texto más antiguo conocido que menciona la figura del procurador es el de los Usages de Barcelona, en concreto, el Usage 84 de los siglos X-XII; los Costumbres de Tortosa de 1274, a su vez, son los primeros que regulan el oficio.

El 1394 los consejeros de la ciudad emiten unas ordenaciones de gobierno que fundamentan por primera vez el corpus legal de incorporación al cuerpo público de procuradores i el ejercicio de la procura.

El periodo histórico que empieza en el siglo XVI se caracteriza por la creación de la primera corporación de oficio de los procuradores de la ciudad de Barcelona.  Fue el 1 de diciembre del año 1512 cuando el Rey Fernando el Católico aprobó las ordenaciones presentadas por los procuradores y se estableció la Cofradía de Procuradores de San Ivo.

 

 

 

A principios del siglo XX los procuradores buscan nuevas estrategias para afrontar los constantes cambios legales y de organización del Estado. Se apuesta por un nuevo concepto de promoción y defensa de la profesión en la colaboración intercorporativa. La nueva legislación también permite el acceso de la primera mujer al oficio de procurador.

La llegada del franquismo el año 1939 significa la abolición de todas las leyes emanadas de la República y el retorno a un régimen unitario, centralizador y personalista. Con el advenimiento de la democracia el Ilustre Colegio de Procuradores de los Tribunales de Barcelona se adapta a la nueva realidad y se moderniza.

El año 1943 se crea la Junta Nacional de los Ilustres Colegios de Procuradores de los Tribunales de España, el actual Consejo General de Procuradores. El 1947 se crea el Estatuto General de los Procuradores de los Tribunales, que acontece la primera forma legal dedicada exclusivamente a la regulación de la procura. Este estatuto fue derogado por otro emanado de la legislación democrática aprobada por Real decreto el 30 de julio de 1982.

La instauración de la democracia (1978) supuso un nuevo cambio constitucional en la larga lista de cambios jurídicos y de organización corporativa que han vivido los sucesivos colectivos de procuradores en el decurso de 500 años de historia.

 

 

Por una serie de cambios y reformas en la administración de justicia que, entre otros, promueve Felipe III, se crea el Colegio de Notarios Procuradores y el oficio de procurador queda bajo el control de los notarios reales no colegiados. Después de diferentes conflictos entre ellos, acuerdan la creación del Colegio de Notarios Reales y Causídicos de Barcelona, que se consolidó en el decurso de los convulsos y violentos siglos XVII i XVIII llenos de guerras y revueltas.

En enero de 1716, entra en vigor el Decreto de Nueva Planta, cuerpo legal que sustituye el derecho público catalán y supone la desaparición de las instituciones y organismos públicos de Cataluña, por el que los órganos rectores del Colegio cambian radicalmente.

La Real Audiencia publicó, el año 1757, unas nuevas ordenanzas para el Colegio, que derogan las antiguas de 1643, y suponen el punto de partida para el control de los procuradores colegiados y el acceso a la profesión.

La invasión de los ejércitos a principios del siglo XIX comportó la asunción de parte del ideario revolucionario, y los códigos napoleónicos influyeron fuertemente en el legislador español llevándolo a grandes reformas en la Justicia.

 

 

El Colegio de Procuradores de los Tribunales de Barcelona es el heredero de las diferentes organizaciones de procuradores que han sucedido desde aquel momento hasta la actualidad,  velando siempre por el buen ejercicio de la profesión y la defensa de los intereses del colectivo.

El año 2014, el Colegio de Procuradores de los Tribunales de Barcelona cedió su fondo documental histórico al Ayuntamiento de Barcelona. Pueden ver más información sobre la noticia en el siguiente vídeo: